Rafael de la Rubia.-Hablar de no-violencia nos obliga a revisar qué entendemos por violencia. El gran respaldo que está teniendo el 15-M se debe, además de a sus reivindicaciones, a que sus acciones y manifestaciones se hacen de forma pacífica y no-violenta. Sin embargo todavía no se sabe bien qué es eso de la no-violencia como metodología de lucha social.
El 15-M es un movimiento noviolento. Es algo que está tan en su esencia que ni siquiera ha sido una decisión tomada en asamblea: va de suyo, se ha impuesto como una pura evidencia. No decidimos nuestro ADN, partimos de él.